jueves, 12 de mayo de 2016

Minificciones Polifonía y carnavalización

Carnavalización
El microrrelato constituye un texto carnavalizado, lo cual se refleja en el uso del humor, la ironía, la sátira y la parodia, que se presentan, sobre todo, en forma de pastiche. Esta carnavalización supone el aspecto dialógico y polifónico en que el intertexto (microrrelato) subvierte el orden establecido por el canon tradicional. El texto carnavalizado se caracteriza por ser excéntrico, puesto que privilegia el margen frente al centro canónico. Esta idea de excentricidad del texto reivindica las minorías marginadas por la cultura oficial, presenta la otra versión de la historia desde la periferia.























La oveja negra
Augusto Monterroso
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.


























El eclipse
Augusto Monterroso
Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.


LA CONCEPCIÓN ESTÉTICA DE LA POSMODERNIDAD EN LA OBRA CUENTÍSTICA DE AUGUSTO MONTERROSO: LA OVEJA NEGRA Y OTROS CUENTOS

TRABAJO DE GRADUACIÓN PRESENTADO POR:
DEPAZ GONZÁLEZ, MOISÉS ABRAHAM, junio 2007.



Sueño #117 Naufragio
Ana María Shua

¡Arriad el foque!, ordena el capitán.
¡Arriad el foque!, repite el segundo.
¡Orzad a estribor!, grita el capitán.
¡Orzad a estribor!, repite el segundo.
¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán.
¡El bauprés!, repite el segundo.
¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán.
¡El palo de mesana!, repite el segundo.

Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.




















Diálogo amoroso
Sergio Golwarz

—Me adoro, mi vida, me adoro… A tu lado me quiero más que nunca; no te imaginas la ternura infinita que me inspiro.
—Yo me adoro muchísimo más… ¡con locura!; no sabes la pasión que junto a ti siento por mí…
—No puedo, no puedo vivir sin mí…
—Ni yo sin mí…
—¡Cómo nos queremos!
—Sin que yo me ame la vida no vale nada…
—Yo también me amo con toda mi alma, sobre todo a tu lado…
—¡Dame una prueba de que te quieres!
—¡Sería capaz de dar la vida por mí!
—Eres el hombre más apasionado de la tierra…
—Y tú la mujer más amorosa del mundo…
—¡Cómo me quiero!
—¡Có

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